Apostillas a las Revelaciones de Santa María de Garoña

beneficios regulatorios supranormales de garona windfall profits Santa María de Garoña Natalia Fabra Garoña Eléctricas CTC cne

El 2 de Julio de 2009, el diario económico Cinco Días publicó un magnífico artículo sobre la central nuclear: Las Revelaciones de Santa María de Garoña. Ahora que el nuevo Ministro de Energía José Manuel Soria pretende derogar el cierre de la central establecido por su antecesor para 2013, esta exposición de Natalia Fabra vuelve a estar de máxima actualidad.

 

En 1997 se aprobó la Ley 54/1997 del Sector Electrico (138) que liberalizaba el Sector Eléctrico. Las empresas propietarias de las centrales de generación existentes presupusieron que los precios de la electricidad en este nuevo marco bajarían y que se verían seriamente perjudicadas por este cambio en las reglas del juego. Estas compañías eléctricas habían acometido estos proyectos al amparo de una regulación que garantizaba la recuperación de sus inversiones.

 

El Gobierno de entonces entendió que debía resarcir a estas compañías ante eventuales pérdidas que podía ocasionarles esta nueva situación. Se estableció entonces una partida de costes denominados Costes de Transición a la Competencia (CTC) que pagamos todos los consumidores por medio de la tarifa eléctrica permitiendo a estas compañías recuperar el montante total de las inversiones pendientes de amortizar.

 

Las Centrales Nucleares e Hidráulicas son inversiones muy intensivas en capital, y habiendo sido éste completamente amortizado, operan a día de hoy únicamente con unos bajos costes variables.

 

Pero el actual diseño del mercado eléctrico permite que estas centrales puedan vender su electricidad al precio de la generada con centrales de gas o de carbón, mucho más elevado, obteniendo con ello unos enormes beneficios.

 

Un mercado en competencia que arroja grandes beneficios empresariales permite la entrada de competidores repartiendo el pastel entre un mayor número de participantes reduciendo así sus márgenes. Pero en España no se pueden instalar más centrales nucleares ni hidráulicas.

 

Por eso, estas rentabilidades que están obteniendo se llaman beneficios supranormales (windfall profits o beneficios caídos del cielo) porque son de una significativa magnitud y se mantienen en el tiempo debido a circunstancias de mercado totalmente ajenas al control de las empresas.

 

Por eso Natalia Fabra dice que “los altos beneficios de Garoña no provienen del acierto o el mayor riesgo asumido por sus propietarios, porque Garoña fue construida bajo un modelo regulatorio que garantizaba su rentabilidad. Esta garantía se extendió más tarde a través de los CTC que Garoña percibió como parte del conjunto de centrales sujetas a la norma protectora”.

 

Es decir, las nucleares e hidroeléctricas de este país son un negocio sin ningún riesgo que arroja unos beneficios regulatorios a sus propietarios que en muchos casos superan el 300% (ver Precios y Costes de la Generación de Electricidad).

 

Pero la situación creada por los CTC va mucho más allá… Los precios de la electricidad no bajaron tal y como preveían las Eléctricas lo que les permitió ingresar esos CTC mucho antes de lo previsto, y la parsimonia del Gobierno a la hora de dar por finiquitada esta medida provocó que los consumidores pagásemos en exceso, importe que aún a día de hoy no nos ha sido devuelto, y que engorda además el déficit de tarifa con sus consiguientes intereses.

 

Con los CTC se socializaron las posibles pérdidas en las que podían incurrir las Eléctricas, y ahora que obtienen beneficios regulatorios supranormales, no se quieren socializar las ganancias.

 

Las Eléctricas ahora no solo niegan el exceso de pago, sino que encima aseguran sin pudor alguno que sus centrales nucleares e hidroeléctricas no están amortizadas cuando el montante total de los CTC fue pactado en base a unos cálculos que ellas mismas aceptaron.

 

Estas medidas adoptadas impidieron la aplicación de retroactividad a las Eléctricas, pero no se contemplaron contrapartidas para los consumidores en caso de que no sucediese la situación que finalmente se acabó dando.

 

Respecto a Garoña, el artículo dice: “con datos de 2008, los beneficios supranormales de Garoña podrían rondar los 180 millones de euros/año”. ¿Cómo se ha obtenido este resultado?

 

En 2008 la CNE publicó un informe (Precios y Costes de la Generación de Electricidad) que decía que los Costes Variables de la electricidad generada por las nucleares con las inversiones totalmente amortizadas era de 18 €/MWh.

 

Garoña tiene una potencia de 460 MW, y con una disponibilidad del 85% estaría produciendo 3.425 GWh/año a unos costes totales anuales de 61,7 M€. El precio medio del mercado mayorista de 2008 fue de 69,6 €/MWh (datos de REE), lo que arrojaría unos ingresos de 238,4 M€. La diferencia entre ambos importes serían los beneficios regulatorios supranormales del 386% que obtuvo Garoña en 2008 y que solo se vieron reflejados en las cuentas de resultados de Iberdrola y Endesa.

 

Para poner punto y final a esta situación tan abusiva y dolosa, Natalia Fabra propone 3 posibles soluciones:

1º) Establecer un precio de venta fijo a la electricidad generada por nucleares e hidráulicas que permita a las empresas generadoras recuperar sus costes operativos con un beneficio industrial razonable. Se tomarían como base los costes calculados y aceptados por las Eléctricas en 1997 para el establecimiento de los CTC.
2º) Crear un impuesto que grave los beneficios regulatorios supranormales.
3º) Establecer un concurso de licitación de nuevas licencias para operar estas centrales al que puedan tener acceso diferentes empresas, exigiendo contrapartidas para los consumidores tal y como se hizo en Bélgica por ejemplo. Actualmente las adjudicaciones se hacen a dedo y con apenas contrapartidas.

 

Por otro lado, nos argumentan la disparatada deuda del Déficit de Tarifa, que asciende ya a 24.000M€, con que pagamos la electricidad por debajo de su precio de coste, justificando de paso una subida en la tarifa del 80% desde 2004. ¿Cómo podemos estar pagando la luz por menos de lo que cuesta producirla y la tremenda deuda que supuestamente estamos contrayendo con las Eléctricas no les impida declarar beneficios récord año tras año? Pues porque la definición que nos están vendiendo del Déficit de Tarifa es falsa.

 

El déficit tarifario es la diferencia entre el precio de mercado y la tarifa eléctrica, y no entre la tarifa y el coste del suministro. Esta cuestión es capital para entender el problema: el déficit tarifario es un déficit de naturaleza regulatoria, no de naturaleza económica. Las tarifas no son más que la razón aparente del déficit tarifario. La razón real es que la competencia bajo el diseño de mercado actual es insuficiente“.

 

El artículo se cierra con este párrafo: “Ante la creciente comprensión del problema de fondo que revela Garoña, las empresas eléctricas podrían ser las primeras interesadas en su cierre. Evitarían así un precedente que podría extenderse a todos los rincones del sector eléctrico en los que la competencia es inexistente”.

 

Y es que, efectivamente, Garoña representa una clara oportunidad de tirar de la manta y sacar a relucir la escandalosa situación de ventaja que viven las Eléctricas amparadas por una legislación que prolonga en el tiempo una desigualdad de trato cuyas víctimas son el interés general y los consumidores.

 

Garoña puede abrir este melón.




Copyright 2006 - 2011 Jumanji Solar

articulo anterior
articulo siguiente

También podría interesarte

Santa Coloma instala placas solares en su cementerio Aprovechar cualquier rincón para fomentar el uso de las energías renovables, también el cementerio,...
Encuentro Digital con Experto Nuclear (15/03 a las 16:30h) Encuentro digital con Francisco Calviño, doctor de Ciencias en Físicas y profesor de Ingeniería...
Carta de Alegaciones al Secretario General de Energía Estamos en plena revisión de la metodología para la actualización y sistematización del régimen...
Índice de Energías Alternativas Noticia publicada hoy en el diario económico Cinco Días. “El banco suizo Credit Suisse anunció...
La Inversión Socialmente Responsable Dentro de la Biblioteca Empresarial Cinco Días, podemos encontrar este manual de la empresa responsable...

  • Pablo

    Efectivamente algo huele a podrido, ooo!!! no pagamos la electricidad a lo que cuesta pero aun asi las electricas no prarn de tener beneficios ( de los mejores de las bolsas). Esto no se sostiene, y mientras la CNE tambien se huele algo aunque parezca que a ellos ni les va ni les viene porque dicen pero no hacen.

    Lo que esta claro es que los miembros de UNESA lo que tienen son buenas campañas de marketing (tambien entre los dirigentes politicos).

  • Info

    Buen artículo

  • http://jumanjisolar.com Jumanji Solar

    Natalia Fabra me dio el visto bueno al artículo a través de Twitter:
    “@jumanjisolar Muchas gracias jumanji por aportar claridad al debate!! jumanjisolar.com/2012/01/aposti…”
    https://twitter.com/#!/NataliaFabra/status/161763410395140096

  • Artabaces

    Me
    ha parecido muy interesante la reflexión sobre los CTCs, desde luego es un
    asunto en el que merece la pena profundizar, probablemente no tenga
    repercusiones prácticas (no se recuperarán) pero puede dar argumentos acerca de
    los “favores” recibidos por las eléctricas.

     

    En
    su momento ya parecía que distorsionaban el mercado, eran innecesarios e
    ineficaces, lo único positivo para el consumidor es que creo recordar que
    ponían dificultades a que  el precio del
    mercado superase los 36€/MWh, corríjame si estoy equivocado.

     

    En
    cuanto a que las eléctricas dicen que sus centrales nucleares no están
    amortizadas, lo veo como un argumento de poco peso. Seguramente desde un punto
    de vista contable es cierto, pero se podría mirar los costes e ingresos totales
    de cada instalación, sería bastante descriptivo.

     

    Nuestra
    discrepancia, que no es pequeña, viene en los windfall profits, la pregunta es
    por qué se debe vender a un precio diferente según su procedencia tecnológica, dos
    productos iguales.

    Cuando
    dice “los altos beneficios de Garoña no provienen del acierto o el mayor riesgo
    asumido por sus propietarios” creo que simplemente vienen porque la nuclear es
    más competitiva económicamente que otras tecnologías.

     

    Las
    posibles soluciones que plantea considero que la tercera es en la que más estoy
    de acurdo, se podría sacar de verdad a concurso competitivo las concesiones a
    las hidráulicas o se quizás cobrar una tasa por la utilización del agua.

    La
    segunda opción no me parece justa pero parece que los tiros irán por ahí.

     

    No
    comparto su definición del déficit tarifario, ya que actualmente el déficit es
    por actividades reguladas, no tiene nada que ver el precio de mercado. Otra
    cosa es si se quiere mantener el mismo coste al consumidor bajando el precio de
    energía mediante la teoría de beneficio industrial razonable, con lo que no
    estoy de acuerdo y pagos por capacidad (que estos sí parecen sobreponderados) y
    subiendo la tarifa de acceso, con lo que el déficit disminuiría, pero el
    consumidor no vería rebajado el precio.

     

    Una
    pequeña duda, no manejo el mismo dato para el precio del año 2008 creo que era
    de 64,4€/MWh

     

    Para
    finalizar creo que si Garoña es segura, no se debe prescindir de su aportación
    aunque desde un punto de vista pragmático habría que haber cambiado el
    alargamiento de la vida útil por una posible quita en el déficit de tarifa.

    Perdón
    por la pobre redacción, las prisas son malas consejeras.